SuperMartes Hannukkah

por Marta Borruel el 23/12/2011


Creía firmemente que en el momento de escribir este post ya sería millonaria. Es más. Creí ver al calvo de la lotería en la Calle Compañía, justo al lado del Centro Navarro de Autoaprendizaje de Idiomas (gracias sinceras por su acogida) donde se celebró el último SuperMartes #Nasf, pero me debí confundir porque para cuando me he sentado ante el teclado, ya he visto mil veces las imágenes de Huesca y no me ha rozado siquiera la esquiva fortuna que ha pasado también, aunque brevemente, por la Plaza del Castillo.

En fin. Como todos sabemos que lo que verdaderamente importa es la SALUD (intentad no ver ningún mensaje subliminal en esta afirmación por favor ;-) ) debemos estar agradecidos de que no nos haya tocado. Y como lo segundo más importante es el emprendemiento, la acción civil, la acción a secas, el optimismo, las ganas de hacer cosas, la colaboración, el aprendizaje… en definitiva #Nasf, volvimos a juntarnos para compartir la experiencia de un viaje de inspiración, en esta ocasión a Israel.

La tarde comenzó como siempre, con las habituales explicaciones de Rafa Aguilera que no deja de insistir en lo importantes que somos las personas y, como consecuencia, el networking. Él fue el encargado de presentarnos a uno de los grandes triunfadores del fin de semana y el culpable de habernos enseñado a ver la discapacidad con los ojos del cariño y no con los de las ideas preconcebidas y los tópicos adoptados.

Diez meses y doce días después de su experiencia #Nasf en la que nos relató su idea de organizar un congreso sobre el Síndrome Up, resulta que Iñigo Alli nos presenta un vídeo con las conclusiones de un Encuentro maravilloso que ha reunido a un millar de personas en nuestra ciudad. El vídeo es tan precioso, las fotos tan emotivas, la historia tan bonita… que, como soy llorona de nacimiento, me perdí el final porque las lágrimas me impidieron ver las imágenes. Soy así, que le vamos a hacer. Y terminó Iñigo con una verdad como un templo: el movimiento cívico, la acción ciudadana existen. Y yo aún diría más: cambiarán el mundo. Lo veremos.

Y después de este momento en el que descubrimos que no sólo somos frikis, sino también seres humanos, saltó Eduardo Valencia a la palestra para empezar a hablar de Israel, un país con una tasa de paro del 5,9% (quién la pillara…) una inversión en I+D del 6% del PIB, el segundo en el índice Nasdaq y unas 3.500 startups. Si a esto le añadimos que es una nación creada en 1948 (nacida ayer, vaya) y rodeada de enemigos (y decir esto es quedarse muy corto), la cosa es realmente sorprendente por no decir increíble.

El viaje y la experiencia la fueron desgranando uno por uno todos los participantes.

Enrique Herrero nos contó la impresión que les causó Edna Pasher, una mujer casi octogenaria que disfruta trabajando en un mundo en constante cambio y que les proporcionó una frase/claim/leyenda/modus videndi que viene a unirse al que ya teníamos de los caballos y las carretas: “siempre en la carretera”, algo así como on the road, pero en cristiano.

Y después nos fue detallando las distintas visitas: la enorme Universidad Technion, fundada en 1912 y que tan ejemplarmente involucaran a las empresas y al campus en organizaciones multidisciplinares compuestas por alumnado y empresas. La startup Play Ground, fundada hace apenas un año por unos jóvenes que pretenden unir a las grandes empresas a través de un sencillo juego de Facebook. Omak, otra startup integrada por desarrolladores y dedicada a la tecnología 3D. La monumental Motorola y su apuesta por patentar todo lo que inventan. Google y su modo de trabajar consiguiendo que el trabajador cree sus propios proyectos y que los exponga cada cierto tiempo. El proyecto elegido es desarrollado por todos los integrantes de la empresa. IBM y su trabajo actual en el mundo de los virus y del software libre. ISCNR, que comenzó en un garaje (el día que triunfen las empresas que surgieron en trasteros vamos a flipar) y ahora es un complejo espectacular y que tiene un cartel gigante con un claim maravilloso: “Where innovation never stop”. XTR, parecido a Omek, en lo relativo al 3D pero que incluye la interacutación con gestos (no me preguntéis más que no entiendo ni el funcionamiento del fax, con eso os digo todo). La empresa ganadera SION, de mejora genética de vacuno. El HUB de Tel Aviv. En fin, como veis, muchas y variadas empresas, todas distintas y todas interesantes.

A continuación volvió Eduardo Valencia para hablarnos, en dos minutos y medio, (y cuando dijo dos minutos y medio temí seriamente por su vida), de la chutzpah (pronunciese jutspa). Y me alegro de que me hagáis esta pregunta porque yo tampoco tenía ni idea. La chutzpah es la arrogancia, el atrevimiento, el orgullo (algo así como Cristiano Ronaldo pero en positivo). La sociedad israelí es tremendamente horizontal, incluido el ejército). Son autónomos. Si algo no les gusta, lo discuten y lo cuestionan. Se enfrentan al orden impuesto y osan discutir el principio de autoridad. (Mientras escribo estas líneas me doy cuenta de que el problema de mis hijos no es desobediencia, es chutzpah…).

Diego Cenzano, OMG, nos dio un dato crucial, de esos que no sabes cómo has podido vivir hasta entonces sin saberlo: con cinco toros sementales (los más champions) inseminan a todas las vacas del país. Son palabras textuales, no creáis que me invento nada. Con este ejemplo Diego nos expuso la idea de fin común, sentimiento nación, algo que los israelís tienen muy arraigado y que, sin duda, les ha ayudado mucho a crecer como país y como sociedad. El caso es que hablando de la empresa SION, nos contó que TODOS los granjeros de Israel (todos) están asociados y han creado este negocio para que TODAS las vacas del país se beneficien (nunca mejor dicho) de este sistema. La mejora genética es su objetivo y los resultados son espectaculares.

Iñaki Cilveti corroboró las palabras de Diego afirmando que aquí tenemos nuestro propio toro (y en el caso de Pamplona, seis diarios por San Fermín) y destacó la importancia de las redes sociales, entendidas como redes humanas que se establecen en el colegio, en la universidad y… también en la mili. A Iñaki le llamó mucho la atención su manera de trabajar y de estudiar, de manera transversal y multidisciplinar.

Karlos Agirre nos sorprendió con el concepto “Where innovation never stops”. Y es que según nos dijo, no paran de innovar. Es algo que maman desde pequeños y siempre están pensando en lo próximo, en lo nuevo, en lo que vendrá después. Sacan una patente, y ya están pensando en las alternativas a dicha patente. También nos explicó su idea de globalización, algo diferente al que podemos tener aquí. Ellos entienden la globalización desde el punto de vista de que una empresa debe ser capaz, primero, de ser local. Es decir, de cada país en el que se instalan, aprenden de su cultura e idiosincrasia y se expanden respetando ese principio.

Marta Herrero nos habló de la innovación como cultura social. Todos nosotros estamos influenciados por múltiples factores y los que afectan a Israel, a priori (y a finali) no son nada halagüeños: desierto, enemigos, holocausto, ejército… En fin, conceptos más bien complicados (y algunos de ellos espantosos). Pero esto les ha marcado y de ahí viene su actitud y su forma de encarar la vida y los proyectos.

Para Lola Vicente una de las claves de la sociedad israelí es que hablan el mismo lenguaje: inversores con empresas, personas con personas, todos hablan de transversalidad, de investigación, de participación. Las organizaciones no están jerarquizadas, son participativas, asimétricias. Nasf sería un buen ejemplo de ello (según les dijeron, no es que lo diga yo entendedme). Y todo ha surgido por necesidad. En un país sin recursos, lo que han hecho ha sido usar uno que todos tenemos: el cerebro.

Emilio Linzoain nos habló de oportunidad. No tienen nada, pero tienen ideas. El profesor Itamar Rogovski define la crisis como aceleración hacia un cambio permanente, como una oportunidad para cambiar. Y nos avisa de que vayamos cambiando el chip porque jamás volverá el status del confort (y del adormecimiento). En Israel el principal activo no es el dinero, es el cerebro. Y la innovación viene paso a paso, poco a poco. Creen y defienden la inteligencia colectiva: una hormiga no es capaz de hacer prácticamente nada pero un hormiguero es capaz de realizar una estructura genial. La imagen de España como país es la de una nación ante una gran oportunidad y con un enorme potencial en todo el mercado hispanoparlante de Latinoamérica.

Y terminamos con Ecequiel Barricart. Entre que veo mal de lejos y que salió vestido de negro y con un librito rojo en las manos, creí que se había convertido en rabino y que de un momento a otro se daría cabezazos contra un muro (dicho sea con todo el cariño del mundo hacia todos los judíos en general y hacia Ecequiel en particular). Pero no, nos dijo que había decidido no parar jamás en un cruce de caminos y estar siempre en la carretera (no nos explicó cómo hay que hacer para repostar, pero seguro que ya nos dará más pistas ;-) ). Nos dijo que esta situación es una auténtica oportunidad para los emprendedores, que en el año 2012 algo tendremos que hacer para divertirnos (y me da que no se refería a más cenas o similares) y que debemos ayudarnos y colaborar entre nosotros para pasar esta travesía del desierto. Me ratifiqué en que si no se había convertido ya, podría ser rabino tranquilamente (y creo que alguno que otro nos convertiríamos), y nos confesó que pensaba que en Israel había demasiada piedra.

No obstante, se mostró un admirador del concepto que tienen de emprendimiento entendido con dignidad y honestidad. Afirmó que el “capitalismo cerdo” es lo peor y que debemos desterrar dinosaurios. Ahora que lo pienso, no sé por qué, pero la cosa fue de animales. Ecequiel terminó la intervención con un resumen aplastante: “ha sido muy emocionante, nos han recibido maravillosamente, nadie entendía por qué estábamos allí, pero hasta nos han dado galletas”. Lo que os digo, un auténtico líder espiritual.

La charla posterior, el debate, la conversación, fue genial, pero si os la cuento, me sale un post como para bloquear la red, así que os dejaré con las ganas para que os animéis a venir al próximo SuperViernes, que será anunciado por los canales de siempre. A los que no estuviesteis os echamos de menos y a los demás, fue un placer veros, como siempre.

Aprovecho para desearos feliz Navidad, feliz Hannukkah y que entre todos consigamos que el 2012 nos traiga ilusión, energía y fuerza para tumbar definitivamente a este sombrío periodo.

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